lunes, 10 de octubre de 2011

Elecciones generales 2011: CONVOCATORIA SOCIAL

Los pasados 8 y 9 de octubre se celebró en el Auditorio Marcelino Camacho de Madrid la denominada "CONVOCATORIA SOCIAL PARA 7 REVOLUCIONES" que culminó la constitución formal de la coalición electoral de LA IZQUIERDA promovida por Izquierda Unida (IU) -que incluye a partidos como el Comunista (PCE), Izquierda Republicana (IR) o Izquierda Abierta (IA), entre otras corrientes y grupos- y que ha atraído a una gran parte de los partidos y organizaciones, de muy variada tipología, de la izquierda y del ecologismo de todo el estado, hasta alcanzar una docena de firmantes o coaligados, junto a pactos con partidos, caso de Iniciativa per Catalunya - Verds(ICV) o Chunta Aragonesista, en algunas federaciones territoriales de las actuales Comunidades Autónomas.
En la Convocatoria Social se hicieron las reformas finales -tratadas en cada federación por sus correspondientes asambleas abiertas- al programa electoral y se aprobaron las candidaturas de la coalición electoral de La Izquierda en sus puestos principales, incluyendo la ratificación del compañero Cayo Lara, coordinador federal de IU, como candidato a la presidencia del gobierno. Y el propio Cayo significó en la clausura que este pacto electoral era sólo un paso más en el proceso de Refundación de la Izquierda emprendido en 2010 por IU, siendo IR el primer partido en integrarse en ese movimiento en febrero del presente año, pues se pretende un verdadero proceso de convergencia de la izquierda y no acuerdos electorales puntuales, aunque muy necesarios en la actual situación.
Los ejes que vertebran el programa de la izquierda son rojos y verdes, pues se apuesta por una revolución económica, sostenible ecológicamente y que haga frente al beligerante liberalismo capitalista que ataca las conquistas sociales, pero siempre desde la perspectiva de una democratización del sistema político y social que nos lleve hacia la tercera República, federal y laica, gobernada por las ciudadanas y los ciudadanos y no por entes abstractos y mercados mundializados que sólo esconden a las oligarquías de siempre.